¿Has estado alguna vez con chicas chinas en Carabanchel en Madrid? Si todavía no lo has probado, no sabes lo que te estás perdiendo. Practicar sexo con una mujer oriental no tiene nada que ver con lo habitual. Su fisonomía, su cultura, sus emociones y su manera de desenvolverse cambian por completo.

Lo primero que notarás si te lo montas con chicas chinas de Carabanchel en Madrid es que no tienen prisa. Son complacientes, calmadas, pausadas y disfrutan con los previos casi tanto como con el clímax. Sus masajes son sosegados, esmerados y sumamente excitantes.

El misterio, la seducción y la imaginación se activan por completo mientras sus dedos suaves, su lengua solícita o sus pechos turgentes exploran cada rincón de la piel de sus amantes. Sin prisa, pero tampoco sin pausa. Las amantes orientales tienen la capacidad de prolongar el éxtasis una y otra vez, alimentando la imaginación y prolongando el clímax, si lo pactáis, hasta límites cercanos a lo tántrico.

Habitualmente se trata de mujeres menudas, a las que te resultará más fácil manejar a tu gusto, cambiarlas de postura, alzarlas y agitarlas mientras las penetras. Asimismo, la mayoría de ellas tienen la vagina más pequeña que la de las mujeres occidentales o africanas, motivo por el cual tu pene sentirá sensaciones muy intensas y cualquier complejo que puedas tener por su tamaño perderá toda importancia.

Un buen número de ellas son especialistas en transmitir placer y, a su vez, dominan ancestrales técnicas amatorias traídas desde Oriente. Si te acuestas con una de ellas, alcanzarás el clímax con tan nivel de gozo que jamás volverás a eyacular del mismo modo.

Recuerda, en cualquier caso, que no todo es sexo y orgasmo con las mujeres orientales. La sensualidad, la suavidad y la sensibilidad adquieren su máxima expresión a su lado. ¿Quieres comprobarlo? Te esperamos en Masajes Orientales Madrid si deseas relajarte.